miércoles, 23 de noviembre de 2011

Mi Madre Venezuela

Dejame que te cuente el mundo que mis ojos ven!!!!


Venezuela
Venezuela nombre grande para una Patria, un lugar donde se siente calor humano, llanto de alegría cubierto por copos de nieve, llena de azul celeste donde en el infinito, que va mas allá de la línea horizontal, en donde se oculta el sol y nace una radiante luz que nos ilumina, la maravillosa noche, junto con la hilera de estrellas que dan su mejor brillo para adornar este paraíso terrenal de inmensos y mágicos paisajes que deslumbran nuestras miradas y hace brotar gotas en nuestros rostros de felicidad, cuando nos extasiamos de tanta belleza que nos regaló el creador del mundo.
Venezuela nombre de mujer, vestida de colores intensos, como el del arco iris, que se refleja en las cordilleras de las montañas y coronada de siete hermosas estrellas, como las que vemos en el ilimitado cielo, allí sabemos que eres una gran Reina, hermosa, noble y transparente, como un manantial puro, porque eso eres pura como un ángel que flota sobre las siluetas abstractas de las nubes cristalinas que se pierden en la grandeza de nuestro hermoso planeta.

ah!!! Venezuela, se olfatea en ti, el aroma de perfume de mujer, haz llevado muchos golpes, pero como una gran Reina, te levantas con sencillez y humildad, eres grande mujer, eres luchadora, mi niña bonita, mi pequeña Venecia, sales hacia la batalla, no te rindes, porque aunque te han marcado tu dulzura, las ganas de ser Reina te dan ánimo ante cualquier obstáculo y no te hundes porque con tu fuerza nadas como una sirena y que eres tan atrevida que sales del altamar con tus propios pasos caminando, buscando paz, justicia, libertad y fortaleza.
Estoy orgullosa de ser hija tuya Mi madre Venezuela, eres mi ejemplo de superación. Venezuela eres completa, integral, culta, grande, eres espíritu de la paz.
Venezuela se que seguirás batallando y tu logro será unirnos a tus hijos y nos darás regalos de felicidad, porque tu sabes que estamos orgullosos de ti, mi Santa Madre!!!. Danos tus bendiciones hermosa Venezuela, que estaremos contigo y tú nos cubrirás para que nadie en este mundo difícil nos dañe y nosotros tus hijos te cuidaremos.

Venezuela protagonista donde te nombran, tú y nosotros seremos acompañantes de alegrías, tristezas y esperanzas. Venezuela eres grande y estamos complacidos de ti, dulce y noble eres y siempre lo serás, prohibido olvidar tu nombre!!!

Venezuela eres digna de llevar ese hermoso nombre, porque eres una excelente representante del amor, en este controversial mundo. Venezuela estamos aquí contigo, tus amados hijos, no te dejaremos ir y yo sé que tú, no nos dejarás partir.

martes, 22 de noviembre de 2011

A mi esposo Cobarde!!!!


Dejame que te cuente el mundo que mis ojos ven!!!!
A mi esposo
Esta carta te la escribo mi querido esposo, con las ultimas fuerzas que me quedan después de tener una pequeña riña contigo...Recuerdo cuando nos conocimos lo caballero que eras limpio, elegante, atento educado un hombre como pocos según mis ojos ciegos, y a pesar de tu mala actitud no me daba cuenta de nada y me fui enamorando como loca de ti, dependía de tus caprichos, ya sabes educada a la antigua con moral y con prejuicios, tú para conjugar todo me regalaste ilusiones, miles de estrellas y buenos deseos sin duda me convenciste que eras con quien deseaba pasar el resto de mi vida.

Una tarde toda ilusionada enamorada y vestida de blanco recorrí el Sendero para llegar a ti, con la esperanza que nuestro mundo seria siempre de color de rosa, y llego el tan ansiado “Hasta que la muerte nos separe” todos aplaudieron, tus ojos brillaron ilusa si, sellaste el pacto con Besos de Sangre invisible... Fiesta y solo 2 semanas de vida armoniosa, porque una mañana te enojaste pues tu camisa preferida no estaba planchada, ahí comenzó todo, me golpeaste y saliste apresurado, pense tengo la culpa por no tener su ropa limpia y te perdone; como si nada hubiera pasado a ti por la noche me entregue aun con el cuerpo adolorido.

Este mal trato fue más continuo con la llegada de los niños, pues te incomodaban sus gritos, sí, ni dudarlo corazón eras precavido me golpeabas diciéndome que “Era la forma de demostrarme tu cariño” y yo lo creía, necesitaba hacerlo, porque te amaba y no podía dejarte, la maldita excusa de siempre ¿ Que dirán de mi ? o los niños están Pequeños necesitan a su papá, y siempre te justificaba por no aceptar que era mi cobardía a enfrentar la vida en soledad, por lo que en verdad no te abandonaba, además el juramento y la alianza de que nos separe la muerte
¿ como romperlo ? Si esta vida la había elegido YO nadie me forzó.

A veces tus golpes ya no me dolían fuiste cruel y yo cobarde, hicimos de esto una rutina, me pegabas como para reafirmar jerarquía, tú eres el que manda soy tu mujer y tengo que obedecer, nada ni nadie nos podía separar creo que en lugar de casarnos, no note que para ti fue comprarme para tener sirvienta y prostituta gratis, no una mujer para amar y compartir.

Esta noche me golpeaste como nunca en el vientre, la cara todo el cuerpo y casi me desvanecí, te asustaste y saliste despavorido, yo tome fuerzas de nada y salí a denunciarte ( que tarde ) pues a media calle, esta mi cuerpo inconsciente y mientras me llevan al hospital voy pensando que es verdad, solo la muerte nos va a separar, una promesa que cumpliremos; una muerte que loca y ansiosa en tus manos fui a encontrar y todo por amarte y ser cobarde, no tolerar el 

¿ que dirán? Si eso es, ahora llego el fin y veo a mis hijos que lloran les han anunciado mi fallecimiento, no los puedo consolar, y me pregunto ¿ por qué no te deje el primer día que me golpeaste? ellos hubieran sido felices y no tan temeroso de ti y de mi....Ya se va y acaba el sufrimiento ahora lloras he imploras mi perdón, 

llevando a mi tumba flores como cuando éramos novios ¿ para que ? esas no las quería ni en vida, solo anhelaba tus caricias y tu aceptación, y solo obtuve tus golpes y mi propia humillación.
Te dejo amor mío, por fin la muerte nos separó ( cumplí a cabalidad la promesa) eres libre, solo te pido que ya no golpees a nadie; mi cuerpo y mi alma por fin ya no sienten dolor.

Atentamente
Tú mujer a la que golpeabas y que por cobarde nunca se defendió.